Alinghi gana la primera regata del America's Cup Match
Valencia, 23 de junio de 2007 - La primera jornada del America's Cup Match by Louis Vuitton comenzaba con sol y buen viento. Decenas de miles de personas atravesaban las entradas del Port America's Cup para ser testigos de cómo se escribe la historia. Por trigésimo segunda vez en 156 años, un barco iba a aspirar a arrebatarle la America's Cup al club náutico defensor. En la base de Alinghi, la presidenta de la Confederación Helvética, Micheline Calmy-Rey, mantenía un encuentro con el equipo que representa a su país y con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Minutos más tarde, a las 12:30, comenzaba el desfile inaugural del America's Cup Match. Ambos equipos partían bajo una atmósfera inolvidable y escoltados por la Patrulla Águila del Ejército del Aire español y sus homólogos suizos, la Patrouille Suisse. Los dos escuadrones aéreos iban a ejecutar sendas coreografías acrobáticas para celebrar una ocasión única, y el público iba a asistir con asombro a un espectáculo que servía como anticipo de lo que estaba por llegar.
Los Kiwis vencedores de la Louis Vuitton Cup 2007
Luna Rossa Challenge y Emirates Team New Zealand tenían una cita con la historia a las 14:50 frente al Port America's Cup. Si el ITA 94 lograba la victoria, los italianos salvarían su primer 'match point'. Si el NZL 92 se imponía, los kiwis se convertirían en el primer equipo capaz de ganar la gran final de la Louis Vuitton Cup por 5-0 y obtendrían el derecho de retar a Alinghi por la America's Cup. Así era, el patrón del NZL 92, Dean Barker, iba a ganar la primera Louis Vuitton Cup en la que participa. A las 1 7:10, Emirates Team New Zealand se erigía como campeón y por primera vez en tres años se veían abrazos, puños en alto y alegría entre sus tripulantes. Nada más finalizar, Yves Carcelle, presidente de Louis Vuitton, embarcaba en el NZL 92 y les hacía entrega de una enorme botella de Möet Chandon con la que celebraban la victoria y de la bandera que les certifica como ganadores.
Los kiwis remontan 100 metros de desventaja y vencen la 4ª
La jornada comenzaba con cielos cubiertos en el Port America's Cup y apenas cinco nudos en el campo de regatas. Los meteorólogos sabían que la fuerza del viento iba aumentar y en Luna Rossa confiaban en que las nubes iban a provocar vientos variables en intensidad y dirección. El campo de regatas iba a estar cargado de trampas y rachas, exactamente las condiciones en las que se sienten más cómodos los italianos. Cinco minutos después de la salida, esto iba a quedar confirmado. Luna Rossa lideraba con cerca de cuatro esloras de ventaja y parecía navegar con comodidad. Pero los italianos cometerían un error en el segundo cruce y los kiwis no perdonaban. El resto fue un paseo militar para los del hemisferio Sur que dominan como nadie el marcaje al contrario.
