Portada ›› Vela ›› Copa America ›› Copa América 2007 pone rumbo a Valencia

Copa América 2007 pone rumbo a Valencia

La pujanza económica, en infraestructuras y turística que Valencia ha conocido en los últimos años, hasta situarse a la altura de otras grandes ciudades europeas, necesita, no obstante, de un espaldarazo internacional definitivo que la sitúe en el mapa del mundo. Valencia y la Comunidad han apostado por la Copa América, un acontecimiento deportivo poco conocido en España pero que levanta pasiones en países como Estados Unidos, en Oceanía y en las naciones más desarrolladas de Europa. Durante meses, centenares de millones de televidentes serán testigos de la competición. Por ejemplo, en la última edición, celebrada en Nueva Zelanda, 2.900 millones de personas siguieron la Copa América por TV.

Barcelona ya se convirtió en 1992 en la ciudad más vanguardista del momento, gracias a los Juegos Olímpicos, y ahora tiene en el horizonte de 2004 el Fórum. Sevilla también tuvo su año de despegue en el 92, cuando albergó la Exposición Universal, un acontecimiento que la hizo célebre en todo el mundo. Madrid busca en 2012 los Juegos Olímpicos que ayuden a modernizar la capital de España, actualice su morfología y racionalice sus infraestructuras deportivas y viarias.

Ahora, llega el turno de Valencia, que se encuentra en una posición de privilegio para organizar la Copa América de 2007. Lograr este reto internacional de la vela supondría culminar un proyecto de ciudad, que ya está en cabeza de la tecnología nacional, de los puertos del Mediterráneo.

La apuesta de Valencia por albergar la próxima Copa América ha sido muy seria y ha dejado en el camino a ciudades como Barcelona, Palma de Mallorca, Isla de Elba y Puerto Cervo (Cerdeña). Ese proyecto, que deben estudiar los suizos de America´s Cup Management (ACM), parece el más sólido y podría darle la organización del evento el próximo día 15 de diciembre, si no se interpone en el camino Lisboa, Nápoles o Marsella.

El director de Turismo Valencia Convention Bureau (TVCB), José Salinas, el principal negociador de la candidatura valenciana con los suizos, explicó a ABC que «ellos quieren una ciudad en explosión, con infraestructuras y que tengan la zona de base para los equipos dentro de la ciudad, y eso se lo ofrecemos con la dársena interior».

Junto a él, Cristóbal Grau,concejal de Deportes del Ayuntamiento de Valencia, ha soportado estoicamente los largos «interrogatorios» de ACM. Precisamente, Grau indica que «hay otras ciudades candidatas para las que la Copa América es una salvación, pero en el caso de Valencia la evolución de la ciudad se está produciendo mucho antes de saber si conseguiremos o no ser sede».

Infraestructuras de futuro

El responsable de Deportes garantiza que todas las inversiones e infraestructuras que se van a realizar, incluso las directamente relacionadas con la Copa América, «tienen un uso posterior garantizado». La promoción turística es uno de las principales atractivos que impulsa a una ciudad a organizar un evento de categoría mundial. José Salinas analiza que «ligar el nombre de una ciudad a una marca de prestigio es un valor seguro. En este caso, la posibilidad de ser el centro mundial de la vela durante un año permitiría acelerar la imagen internacional de la ciudad en un trabajo que diariamente costaría muchísimos años».

Para el mayor experto turístico de la ciudad de Valencia, «los tres años de preparación de la Copa América nos permitirían promocionar a la capital del Turia fijando la fecha de 2007 desde varios sectores».

«Los touroperadores multiplicarían su oferta durante el evento, pero cuando entran en un destino turístico y observan que funciona bien, se suelen quedar», asegura Salinas. Los esfuerzos a realizar a partir de ahora se centran en la fase contractual, donde el empresariado tiene la palabra. Los responsables de la negociación afirman que la discreción y el trabajo han sido la clave para desbancar a otras ciudades. «No hemos mirado hacia los lados; desde el principio hemos apostado por promocionar nuestra ciudad y ofrecer un proyecto que se basa en el crecimiento de la ciudad, las infraestructuras privilegiadas, la posibilidad de disfrutar de una dársena interior del puerto, que dejará a los regatistas en diez minutos en el campo de regatas», indica Cristóbal Grau.

Sobre esas infraestructuras, destaca la llegada del AVE, que permitirá a muchos ciudadanos acercarse del centro de la península a Valencia en algo más de una hora y la transformación que está sufriendo el aeropuerto. Salinas recuerda que «se están acometiendo mejoras en la terminal de carga, el Aeropuerto estará conectado con el Puerto y además puede soportar mucho más tráfico del que tiene en la actualidad. Las líneas de bajo coste ofrecerían vuelos chárter si organizamos el evento y Manises sería un centro clave para los visitantes, sin olvidar el tren y la posibilidad de los europeos de llegar en automóvil a través de la red de autovías y autopistas». Todas las mejoras en la ciudad están ya en marcha, independientemente de la candidatura, y eso es algo que ha sorprendido gratamente a los representantes de ACM. La capacidad hotelera se va a doblar prácticamente en los próximos cuatro años y el crecimiento turístico de Valencia es espectacular, apoyado por uno de los mejores recintos culturales y de ocio de Europa, como la Ciudad de las Artes y las Ciencias, lo que la sitúa en una posición de privilegio como urbe receptora. Por eso, existe una confianza fundada en que sea finalmente la elegida.